ESQUEMAS (3): LITERATURA DE LA EDAD MEDIA (ss. XI-XIV)

PRINCIPALES MANIFESTACIONES 
LITERARIAS DE LA EDAD MEDIA
S. XI-XIV


POESÍA
LÍRICA
POPULAR
-          Jarchas mozárabes (s. XI-XII)
-          Cantigas de amigo gallego-portuguesas (s. XIII-XIV)
-          Villancicos y canciones castellanas (s. XIV-XV)
CULTA
-          Lírica gallego portuguesa (s. XIII- XV)
-          Poesía trovadoresca. (s. XII- XIV).
-          Canciones de amigo
-          Canciones de escarnio y maldecir
- Cançó catalana provenzal
NARRATIVA
POPULAR
-          Mester de juglaría
-          Cantares de gesta, hoy perdidos (s. XII-XIV)
-          Cantar de Mio Cid ( s. XIII), dividido en Cantar del destierro, Cantar de las bodas y Cantar de la afrenta de Corpes
CULTA
-          Mester de clerecía

-          S. XIII. Gonzalo de Berceo, Milagros de Nuestra Señora
-          S. XIV. Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, Libro de buen amor

PROSA
NO LITERARIA
S. XIII. Alfonso X el Sabio
- Histórica: General Estoria; Crónica General
- Jurídica: Las siete partidas
- Científica: Lapidario
- Lúdica: Libro de Ajedrez
LITERARIA
NARRATIVA
S. XIV. Don Juan Manuel
- El Conde Lucanor. Prosa con intención didáctica. Es una colección de cuentos al uso de la Edad Media
TEATRO
RELIGIOSO
-          Tropos (breves textos en latín sobre la vida de Jesús)
-          Auto de los Reyes Magos (s. XII)









ESQUEMAS (2): Teatro español anterior a 1936

PUEDES UTILIZAR UN ESQUEMA DE ESTE TIPO:

1. El teatro tradicional.
Teatro poético.
Teatro cómico.
El teatro de Benavente.
2. El teatro innovador
El teatro del 98.
El teatro del 27.

El teatro español anterior a 1936.


[INTRODUCCIÓN]

La escena española tiene poco que ofrecer a la cultura europea en los primeros años del siglo XX. El teatro español se resistía a las tendencias experimentales que se daban en Europa durante esta época. Aunque hubo autores como Valle-Inclán o Unamuno que se adelantaron a su época, chocaron con un público que no admitió su tipo de teatro por lo que sus innovaciones tuvieron escasa o nula trascendencia. Carlos Arniches y Jacinto Benavente son los autores representativos del teatro comercial que, por otro lado, tenía una gran vitalidad.


[DESARROLLO]

Dentro del teatro tradicional hay un teatro poético escrito en verso especializado en temas históricos y cuyos representantes máximos son Eduardo Marquina y Francisco Villaespesa. Carlos Arniches es el autor más representativo del teatro cómico. Se hizo famoso por sus sainetes de ambiente castizo madrileño como ¡Que viene mi marido! y por sus tragedias grotescas como La señorita de Trévelez. El teatro de Jacinto Benavente es un teatro realista y comedido. Fue el autor preferido de la burguesía desde su primera obra Gente conocida, hasta las últimas como Titania. Su teatro se caracteriza por la ausencia de conflictos grave y por ejercer una crítica muy suave. Los intereses creados es su obra más famosa. Dentro de los intentos de renovación teatral hay que citar a Unamuno que utilizó el teatro como método de conocimiento por medio de unos extraños dramas esquemáticos a los que llamó drumas como El otro o Soledad y a Azorín con un teatro antirrealista, y sin conflictos como en Old Spain. Valle-Inclán es la máxima figura del teatro español del siglo XX. Empezó a escribir teatro en 1905 y durante 20 años fue su principal ocupación. Para él, el teatro es un espectáculo total, usa técnicas cinematográficas y experimenta constantemente. Expresa su repulsa ante la sociedad contemporánea de dos maneras, o mediante la evasión artificiosa o con el sarcasmo más mordaz. Su primer teatro es de tipo modernista: El Marqués de Bradomín. Después de la etapa intermedia del ciclo mítico formada por las Comedias bárbaras y Divinas Palabras, en la que utiliza Galicia como fondo para dar una visión del mundo en el que las fuerzas del mal y la destrucción rigen la existencia de los hombres, llegamos a la creación genial de Valle, el esperpento, una visión grotesca, deformada de la realidad que le sirve como reflejo de la época que le tocó vivir Luces de Bohemia, la obra en la que nos cuenta las últimas horas de un poeta pobre y ciego, Max Estrella en una noche de invierno madrileño, en el ambiente habitual de violencia y caos es su obra más representativa.


[CONCLUSIÓN]

Con la llegada de la Segunda República en 1931 y el apoyo decidido que prestó al teatro a través de Las Misiones Pedagógicas, o de La Barraca de Federico García Lorca, el teatro vanguardista de Pedro Salinas, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Max Aub, o del propio Lorca, tuvo lugar para desarrollarse. El teatro de Lorca es el más importante de su generación. Empieza por un teatro de tipo poético en Mariana Pineda, pasa por la fase vanguardista de Así que pasen cinco años, y termina con las grandes tragedias de la última etapa, caracterizadas por el sentido social, el ansía de libertad, de justicia y de realización personal. Sus tres grandes tragedias llamadas por él la Trilogía dramática de la vida española son Bodas de Sangre, Yerma, y sobre todo su obra maestra La casa de Bernarda Alba, escrita en 1936.

ESQUEMAS (1): Teatro español anterior a 1936

EL TEATRO ESPAÑOL ANTERIOR A 1936

EN LA SELECTIVIDAD, SI TE CAE ESTA PREGUNTA, QUE REPRESENTA UNA CUESTIÓN MUY AMPLIA Y EN LA QUE ES FÁCIL PERDERSE O IRSE POR LAS RAMAS, DEBES SINTETIZAR TUS CONOCIMIENTOS AL MÁXIMO.
EMPIEZA POR UNA INTRODUCCIÓN GENERAL SOBRE EL PANORAMA TEATRAL DE LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO, CÉNTRATE EN LOS ESCRITORES Y LAS OBRAS MÁS IMPORTANTES Y TERMINA CON UNA BREVE CONCLUSIÓN.

El teatro anterior a 1936:
Frente al teatro neorromántico, cultivado por Echegaray por otros dramaturgos de su escuela, se va introduciendo un teatro que tiene como meta reflejar un mundo real y cotidiano en el que los espectadores se ven reflejados en ellas.
La Guerra Civil de 1936 supone un corte radical en la producción literaria española y también en el género teatral. Lorca, junto con Valle-Inclán, son los grandes renovadores del teatro español contemporáneo.  “La Barraca” se lanzó a representar por toda España las obras clásicas y se dispuso a realizar un teatro de calidad.
En el periodo que va desde comienzos de siglo hasta 1936, el teatro español ofrece:
  • Teatro burgués: comedias con divertidas situaciones cuya acción se sitúa en una sociedad de clase acomodada. Muchas de estas obras se estrenan después de la guerra. Jacinto Benavente constituye la figura central de este tipo de teatro.
  • Teatro modernista en verso: presenta escenarios fastuosos alejados de la realidad. La temática histórica es la dominante, aunque no la única. Encontramos vestigios de este teatro en los hermanos Machado. Su principal representante es Eduardo Marquina. Este teatro influye en Valle-Inclán y en Lorca.
  • Teatro popular de humor castizo: representado por el “género chico”, que engloba sainetes, comedias y zarzuelas de 1, 2 ó 3 actos. Destacan los hermanos Álvarez Quintero y Carlos Arniches.
  • Teatro innovador: pretende renovar las técnicas y el lenguaje, pero alcanza poco éxito en su tiempo. En esta línea se orienta el teatro de Unamuno, Valle-Inclán, de la Serna, Lorca, Alberti, Salinas y Poncela.

VALLE-INCLÁN:
Las obras de Valle-Inclán se pueden clasificar en ciclos:
  • Ciclo mítico: está formado por las comedias bárbaras, con ellas inicia su renovación teatral. Crea unos espacios nuevos; ya no son los ambientes teatrales burgueses sino el mundo rural gallego, en el que domina la miseria, la muerte y la crueldad, con un nuevo lenguaje dramático, caracterizado por el símbolo y la metáfora.
  • Ciclo de la farsa: Valle-Inclán ve en el teatro de guiñol un camino para llevar a cabo sus experiencias teatrales innovadoras.
  • Ciclo esperpéntico: son obras en las que Valle-Inclán presenta una realidad distorsionada en al que lo trágico y lo grotesco se mezclan dando lugar al esperpento, forma más apropiada para reflejar la realidad trágica del momento.
A este ciclo pertenecen sus obras: Luces de bohemia, La hija del capitán
El esperpento es la aportación más destacada que realiza Valle-Inclán al teatro. Más que de un nuevo género dramático se trata de una estética y de una nueva visión de la realidad, utilizando la caricatura, la degradación y la deshumanización como recursos.

Luces de bohemia:
Aparece publicada por primera vez con 12 escenas en el 1920, y en el 1924 Valle-Inclán le añade 3 escenas más. El título encierra cierta ironía, ya que ofrece los aspectos más desagradables de la bohemia, tema central de la obra.
  • Argumento: Max, poeta ciego, y su acompañante, don Latino, pasean por distintos escenarios de Madrid. Max es detenido y encerrado en los sótanos del Ministerio por insultar a los políticos del momento; allí conoce a un anarquista, que es asesinado después. Los amigos del poeta logran la libertad de Max desde la redacción de un periódico, que poco después muere en la puerta de su casa, traicionado por don Latino, que se queda con el dinero del premio de la lotería. La acción se prolonga con el velatorio de Max, una conversación en el cementerio entre el Marqués de Bradomín y Rubén Darío, y una escena en la taberna, donde, a través de la prensa, se entera del suicidio de la esposa de Max y de su hija.
  • Estructura externa: Luces de bohemia carece de actos. La obra se estructura en 15 escenas de distinta duración, en lugares variados, con un desarrollo argumental cerrado y lineal.
  • Estructura interna: hay diversas opiniones; hay quien dice que no existe un hilo de unión entre escena u escena. Otros críticos encuentran elementos unificadores, como la muerte y el billete de lotería.
  • Los personajes: caracterizados por sus actuaciones, por le lenguaje que muestra la clase social a la que pertenecen o por las acotaciones del autor. En la obra se hace alusión a los escritores representantes del mundo bohemio: Verlaine, Víctor Hugo… Max es su último representante, mísero y marginado.

GARCÍA LORCA:
Para Lorca el teatro es un espectáculo en el que se combinan los gestos, la música, lo plástico y lo poético. La dedicación a este género es paralela a su labor poética. Aporta al teatro sus dotes como poeta, el conocimiento del teatro clásico español y de las vanguardias artísticas.

Características de su teatro:

Elementos de su teatro:
  • La temática: el tema constante es el amor.
  • Los personajes femeninos: ocupan un puesto relevante en sus obras. Éstos se convierten en símbolos de una realidad social.
  • El arma blanca: (cuchillo, navaja…) instrumento de sacrificio en las religiones primitivas, está presente en las obras de Lorca de forma obsesiva.
  • Ambiente andaluz: sus obras más importantes se desarrollan en el medio rural andaluz con sus tradiciones. Los elementos de esa realidad andaluza está cargada de símbolos: agua (la vida); sed (deseo); olivar (encuentro de enamorados); el mar (libertad)…
Bodas de sangre:
Es una tragedia ya que se centra en la fatalidad de un amor irreprimible. La obra se presenta en tres actos y siete cuadros. Su autor convierte un hecho real en argumento. Tres son las mujeres que mueven los hilos de la acción: la madre, la suegra y la novia. Esta última, prometida a un hombre que no ama, escapa el mismo día de la boda con Leonardo, su antiguo novio, con el que no se casó por la desigualdad social entre ambas familias. Su amor es tan fuerte que le hace romper con los convencionalismos sociales.

Yerma:
Obra cargada de simbolismo. Es la tragedia de la mujer que desea un hijo. Algunos críticos ven en Yerma no a la mujer estéril sino a la mujer no fecundada. Yerma se ha casado sólo para ser madre. No concibe el matrimonio como amor al hombre, sino como procreación, sin embargo, a su marido le basta el amor y no le preocupa el no tener hijos. La resignación de su marido y la imposibilidad de entregarse a otro hombre hace que Juan, su marido, acabe muertos por las manos de Yerma.

La casa de Bernarda Alba:
Compuesta en prosa con excepción de las coplas de coro, las de la abuela y los rezos por los difuntos. El tema está tomado de la realidad y desarrollado en el medio rural andaluz; sus protagonistas son mujeres, pero en La casa de Bernarda Alba se intensifican las tensiones dramáticas presentes en Bodas de Sangre.
Los tres actos “tienen la intención de documental cinematográfico”: el luto que impone Bernarda a sus hijas hace que éstas vivan angustiadas por las pasiones y por la vigilancia de la madre. El amor puede ser la salvación. El noviazgo entre Angustias y Pepe despierta el deseo en las hermanas, convirtiéndose éstas en rivales de la cuarentona Angustias. Esto hace que surja la lucha entre dos fuerzas poderosas: el instinto sexual y las normas morales de la sociedad. La locura y la muerte son las únicas que liberan al personaje de esta tiranía, la locura de María Josefa y el suicidio de Adela.

LA CELESTINA (y 2)

LA CELESTINA (y 2)

5. Retrato de una sociedad en crisis
La obra es una magnifica pintura social de la época, con dos esferas contrapuestas; el mundo burgués, refinado, y el mundo desordenado y amoral de los criados y Celestina. Unos y otros conviven siguiendo sus propios intereses, unidos por las bajas pasiones, comunes a todos.
La Celestina muestra la transformación de la sociedad em el paso de la Edad Media al Renacimiento.
-          Se establecen nuevas relaciones entre los distintos estratos sociales: la burguesía ha alcanzado a la nobleza y el prestigio no se fundamenta en el linaje de la sangre sino en el dinero.
-          Los lazos afectivos entre criados y señores han desaparecido y su relación está teñida de un marcado carácter comercial. La codicia despierta un gran resentimiento hacia los señores.
-          Existe un nuevo código moral en donde el dinero es el único modo de pago
-          Se fometa el individualismo, el anhelo de libertad, el pragmatismo orientado al propio provecho y el afán de lucro.

6. Estilo y lenguaje
Es de una gran variedad y riqueza expresiva. En el confluyen dos registros idiomáticos:
-          Culto, ampuloso, retórico, plagado de paralelismos, expresiones latinizantes, hipérboles, antítesis, referencias históricas, bíblicas, mitológicas.
-          Coloquial, expresivo, agudo, plagado de refranes.
Los personajes emplean uno u otro registro dependiendo de la situación comunicativa y de la posición social; por ejemplo, Celestina cuida su lenguaje en presencia de los señores y pronuncia sentencias y refranes en presencia de criados y rufianes.
El diálogo es la forma de expresión más utilizada, a veces a través de largos periodos y otras al más puro estilo conversacional.
También aparecen monólogos para manifestar la vida interior de los personajes, sus pensamientos y emociones, como por ejemplo Pleberio en su parlamento final tras la muerte de Melibea,

7. Propósito de la obra
Según afirma en los preliminares, la obra fue escrita como aviso a los enamorados, que se dejan llevar por sus pasiones más carnales hasta que son conducidos a un final trágico, dejando de lado aspectos relacionados con el alma y los sentimientos. Además es una advertencia contra las tratas de las alcahuetas y de los malos sirvientes.
Fernando de Rojas pone al descubierto los vicios y deformidades de la sociedad de la época.

LA CELESTINA (1)

LA CELESTINA (1)
1. Autor y género

Junto con el Quijote es una de las obras más representativas de la literatura española. Se publica en Burgos en 1499 y su autor es Fernando de Rojas, un judío converso nacido en la Puebla de Montalbán (Toledo)
En una primera versión, la obra consta de dieciséis actos y se titula Comedia de Calisto y Melibea. Posteriormente en 1502 aparece una segunda versión, esta vez con veintiún actos, titulada Tragicomedia de Calisto y Melibea. En los preliminares del libro podemos leer que fue Fernando de Rojas el que  encontró el manuscrito del primer acto y le dio continuidad.
La obra presenta grandes problemas en cuanto a la delimitación del género literario al que pertenece: carece de narrador y es una obra dialogada, lo que favorece su inclusión en el género dramático, pero su extensión y las dificultades para su puesta en escena hacen que algunos críticos se inclinen por considerarla una novela dialogada.
La mayor parte de los estudios la sitúan dentro de un subgénero dramático o, al menos, muy influido por él: la comedia humanística, creada por Tetrarca en el siglo XIV y destinada a la lectura. Sus características son; trama sencilla, temática amorosa con la participación de terceros, pintura realista de ambientes, lenguaje culto y artificioso y libertad en el tratamiento del tiempo y del espacio. La Celestina cumple todos estos rasgos, pero se diferencia de la comedia humanística en que está escrita en castellano, y no en latín e incorpora, además del culto, el lenguaje coloquial, aportando, por otro lado, un final trágico.


2. Resumen del argumento
El joven Calisto se enamora de Melibea. Ante el rechazo inicial de la doncella, contrata a una vieja alcahueta, Celestina, que con la ayuda de los criados, Pármeno y Sempronio, consigue la entrega amorosa de la joven. Cegada por la codicia, Celestina se niega a compartir con sus cómplices la recompensa y es asesinada por ellos, que más tarde serán ahorcados por su delito.
Los jóvenes amantes se entregan a su pasión amorosa hasta que una caída accidental de Calisto termina con su vida. Melibea, desesperada, se suicida.


3. Temas
Los principales temas que trata La Celestina son éstos:
-          El amor se muestra como una pasión incontrolada que ciega a los amante y los conduce a un final trágico. Para hablar de este amor Calisto emplea un lenguaje retórico
-          La codicia es otra pasión incontrolable que nubla el entendimiento. Se aprecia en casi todos los personajes.
-          La fortuna aparece, como en la poesía, como un azar ciego y arbitrario, responsable de todas las tragedias humanas
-          La magia es utilizada por Celestina para despertar la pasión amorosa de Melibea. La sociedad de la época creía en las fuerzas ocultas de la naturaleza y también en la magia.
-          El paso del tiempo, del que son conscientes los personajes, les empuja al goce desenfrenado del presente.
-          La muerte carece del significado trascendente  que le dio Jorge Manrique. Es un mero final de la vida, resultado de una serie de causas encadenadas entre las que se cuenta la conducta desordenada de unos personajes que no respetan las normas sociales ni morales. En este tratamiento del tema podemos descubrir un propósito moral por parte del autor de La Celestina

4. Personajes
Fernando de Rojas crea en la obra una serie de personajes individualizados y con vida propia que aparecen separados en dos niveles sociales diferenciados.
-          Clase social noble y burguesa
A ella pertenecen los enamorados de la obra, jóvenes entregados a la pasión y al ocio.
• Calisto, melancólico unas veces, exaltado otras, es inseguro, indolente con los criados, egoísta y amoral. Su único fin es la posesión amorosa de Melibea para lo que transgredí todo tipo de normas morales y sociales. Muere en la segunda parte de la obra, en un tonto accidente, víctima de sus propias pasiones.
• Melibea que primero rechaza a Calisto y luego se entrega a la pasión amorosa, es audaz, apasionada, arrogante con celestina y la servidumbre y mentirosa ante sus padres para ocultar sus sentimientos. A lo largo de la obra evoluciona, pero se muestra enérgica y valiente; es una mujer llena de feminidad que se sale del canon real de la mujer medieval y renacentista, destaca por un espíritu de independencia y de autoafirmación que le conducirán al suicidio al final de la obra.
• Pleberio, padre de Melibea, adinerado burgués, amante padre y liberal con su hija. Es partidario de que Melibea escoja a su marido futuro.
• Alisa, madre de Melibea, severa y conservadora. Mantiene un enfrentamiento constante con su hija.
-          Clase social trabajadora.: los criados
• Lucrecia, criada de Melibea. Recelosa ante Celestina y desobediente con sus amos. Envidia la relación amorosa de su señora
• Sempronio y Pármeno están vinculados a su señor Calisto por el dinero, no les mueven lazos afectivos como a los criados medievales; son falsos, desleales, cobardes y violentos y tan sólo les guía el interés y la lujuria. Tras su muerte serán sustituidos por Tristán y Sosia.
• Elicia y Areusa, Buscan el propio beneficio y muestran su rebeldía ante la clase social dominante, Detestan a Melibea. Ambas mantienen una relación sentimental con Sempronio y Pármeno, respectivamente
• Celestina, en medio de todos y que pone en conexión a estos dos mundos. Tiene su antecedente inmediato en la vieja Trotaconventos del Libro de buen amor. Se ha convertido en prototipo de un personaje universal: la alcahueta, medianera entre los amores de Calisto y Melibea. Dominada por la codicia, su único objetivo es conseguir beneficios. Es un personaje perspicaz, astuto, capaz de improvisar, maestra en manejar a las personas y en conseguir lo que quiere; posee  el arte de la seducción y del engaño, la habilidad para halagar y el don de la elocuencia. No goza de buena reputación aunque es muy requerida al ser capaz de realizar filtros y conjuros.

LA ÉPICA CASTELLANA (y 2): OTROS CANTARES DE GESTA

LA ÉPICA CASTELLANA (y 2): OTROS CANTARES DE GESTA

Evolución de los cantares de gesta españoles

Los cantares de gesta que viven su época e plenitud desde 1140 hasta mediados del XIII, sufren un proceso de transformación en los siglos posteriores.
Desde mediados del sigo XIII hasta bien entrada la segunda mitad del XIV continuaron su proceso de transmisión oral  en permanente cambio, quedando abandonados muchos de ellos al perderse en la memoria de los receptores.
Sin embargo, en esa misma época los cronistas que escribían las historias de reinados pasados se sirvieron de ellos como fuentes de información histórica.
Los cantares de gesta aparecen, por tanto, escritos en prosa en las crónicas medievales. Así, aunque perdidos en la transmisión oral, sabemos que existieron y de qué trataban.
Su decadencia se produce años después, en un periodo que va desde el último tercio del XIV hasta fines del XV.
Es entonces cuando los grandes poemas dejan de interesar por su gran longitud. Los juglares ya recitan sólo aquellos fragmentos preferidos por sus oyentes y poco a poco los viejos cantares se van fragmentando al repetirse únicamente una y otra vez las partes que más interesaban.
Aparecen de esta manera los romances, descendientes muchos de ellos de los cantares de gesta, pero más cortos, en los que se incorporan ya otros temas, estilos e intenciones.

Métrica de los cantares de gesta

Los poemas épicos se construían a base de series de un número indeterminado de versos monorrimos (una sola rima). Las series, llamadas tiradas, se sucedían una tras otra, cada una con rima distinta. Las rimas eran siempre asonantes y los versos no tenían una medida regular. Tendían a una estructura de versos de dieciséis sílabas organizadas en dos grupos de ocho compuestos, por tanto, por dos hemistiquios con una pausa o cesura intermedia. En realidad, la medida de los versos oscila entre las diez y las veinte sílabas, y la cesura no siempre coincide con la mitad del verso.

El estilo épico oral

El estilo de los cantares de gesta posee una serie de rasgos peculiares motivados por su carácter oral:
-          Uso de epítetos épicos: “el que en buen hora nació”, aplicado al Cid. Son fórmulas fijas que destacan un rasgo del personaje para identificarlo y le acompañan siempre. Se usan de forma ritual, aplicados siempre a la misma persona.
-          Diálogos y utilización del estilo directo. Su inserción aportaba cercanía y realismo a los personajes y dramatizaba la recitación.
-          Llamadas de atención a los oyentes para implicarlos en la historia: “bien oiréis lo que dirá”
-          Invocaciones al cielo: “Grado a Dios Padre, que estás en lo alto”
-          Uso de expresiones deícticas o señaladotas para ayudar a visualizar las escenas remitiendo al contexto: “Allí vierais tantas lanzas”
-          Uso de paralelismos en las enumeraciones descriptivas
-          Parejas de palabras o de elementos sintácticos: “muy fuertes y duras son”
-          Uso variado y libre de los tiempos verbales: el juglar alterna el pretérito perfecto simple propio de la narración con verbos en presente que le sirven para hacer más gráfica y cercana la acción que está contando.


Los ciclos de la épica castellana

Además del Cantar de Mio Cid, hubo otros poemas épicos en nuestra literatura, aunque muy pocos se han conservado por su transmisión oral.
Tenemos noticia de algunos de forma indirecta, gracias a relatos en prosa. De otros conservamos un pequeño número de versos: Cantar de Sancho II y el cerco de Zamora, Cantar de los siete infantes de Lara, Cantar de Roncesvalles, Cantar de la campana de Huesca…
El último poema épico español es el Cantar de las mocedades de Rodrigo, del siglo XIV.

LA ÉPICA CASTELLANA (1): EL CANTAR DE MÍO CID

LA ÉPICA CASTELLANA (1): EL CANTAR DE MÍO CID
 


El mester de juglaría
En la misma época en que el pueblo medieval está creando su folclore, va poco a poco identificando a sus héroes. Sus hazañas son escuchadas en boca los mismos juglares que recorrían las plazas cantando y recitando las pequeñas cancioncillas líricas.
La poesía épica, a diferencia de la lírica, no surge del pueblo de manera espontánea. Se adecua más al mundo de los caballeros y representan fielmente sus gustos y maneras de entender la vida.


Los poemas épicos o cantares de gesta
Los cantares de gesta son poemas tradicionales compuestos para ser cantados o recitados con acompañamiento musical., son, por tanto, anónimos. Narran historias épicas, las grandes gestas de  de épocas pasadas y acompañan al despertar de la conciencia nacional de los pueblos; por eso los héroes se hicieron pronto populares, porque el pueblo se identificó con ellos enseguida.
Tal como hoy los conocemos, los cantares de gesta surgieron en Francia en el siglo XI. En ellos se distinguen dos grupos temáticos: uno sobre Carlomagno y los doce pares de Francia y el otro de la llamada “materia de Bretaña”: la leyenda del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda. El cantar de gesta francés más conocido es La canción de Roldán, perteneciente al primer grupo y que narra la muerte del héroe en la batalla de Roncesvalles.


El oficio de juglar
El mester de juglaría es  el “menester”, el oficio de juglar, el de quien recorría calles y plazas divirtiendo a la gente con sus habilidades y con la recitación de historias. Entre ellas ocupaban una parte sustancial los cantares de gesta o poemas épicos. Esta escuela de juglares surge en el siglo XII y se prolonga durante el XIII, hasta el siglo XIV.

El Cantar de Mio Cid

El Cantar de Mio Cid es el gran poema épico español, el más importante y extenso, el más antiguo de los conservados y el único que ha llegado hasta nosotros casi completo.
Algunas investigaciones sitúan la fecha de composición hacia finales del XII o principios del XIII; otras la sitúan en torno a 1140. El texto conservado es de fecha posterior, de 1207, cuando un tal Per Abbat puso por escrito lo que durante años se había transmitido de boca en boca. Gracias a él hoy en día conocemos el texto, pues seguramente se hubiera perdido como los demás poemas épicos de la península. El manuscrito que hoy conservamos es una transcripción de la copia de Per Abbat y data del siglo XIV.

Autoría

El Cantar es de autor anónimo. Según muchos estudiosos se advierte la mano de dos juglares de tierras de Soria: uno de San Esteban de Gormaz y otro de Medinaceli.
El primero compuso sus versos hacia 1120, poco después de la muerte del personaje histórico del Cid (1099). Escribió las dos primeras partes de en que se divide el poema. Es el autor de la idea y del plan general de la obra. Presenta al personaje y sus hazañas de forma heroica, magnificándolo. Sin embargo, es más realista, menos fantasioso que el otro juglar. Es lógico que fuera así, ya que en el momento de componer su obra todavía estaba reciente el recuerdo del Cid, personaje histórico, así que él sólo tenía que cantar las hazañas que muchos recordaban.
El segundo juglar, el de Medinaceli, reformó el poema y añadió un tercer cantar años después, hacia 1140, cuando el Cid literario empezaba a ser más real para la gente que el Cid histórico. A él se le atribuyen los rasgos más novelescos pues inventó sucesos irreales y exageró las bondades del héroe y la maldad de sus enemigos.

Argumento y estructura

El texto exalta la figura del héroe castellano Rodrigo Díaz de Vivar. Su unidad argumental se estructura en tres partes o cantares:
-          Cantar del destierro: comienza con la salida del Cid de Vivar, desterrado por Alfonso VI y la despedida de su mujer y sus dos hijas. En su destierro se le van uniendo caballeros. Gana varias batallas a los árabes y hace prisionero al conde de Barcelona. Tras cada victoria, el Cid envía al rey regalos con el fin de ser perdonado, mientras el guerrero se va enriqueciendo con los botines de guerra.
-          Cantar de las bodas: el Cid conquista Valencia y consigue el perdón de Alfonso VI, quien, además, le pide que case a sus hijas con los infantes de Carrión. El Cid recela de este casamiento, pero al final lo consiente. Acaba con una referencia a los dos años que pasa con los infantes de Valencia.
-          Cantar de la afrenta de Corpes: el poema entra aquí en su parte más novelesca y fantasiosa. Comienza mostrando la cobardía de los infantes y las burlas que éstos reciben por parte de los hombres del Cid; por ello deciden vengarse. Emprenden la vuelta a Carrión y en el robledal de Corpes azotan y abandonan a sus esposas. Ante esta afrenta, el Cid pide justicia al rey, quien convoca cortes en Toledo para juzgar a los infantes. Vencidos estos en duelo por los hombres del Cid, termina el Cantar con el nuevo casamiento de sus hijas, esta vez con los infantes de Navarra y Aragón. Esto supone el gran triunfo del Cid, quien no sólo recupera la honra perdida, gracias a su conducta ejemplar y su comportamiento heroico, sino que también queda emparentado con las familias reales más prestigiosas de la Península


Temas

Se desarrolla en el texto dos temas fundamentales: de un lado la lucha del Cid, guerrero y vasallo, para sobrevivir, conquistar honores y recuperar el favor real; del otro, el esfuerzo del héroe, padre y esposo, para proporcionar a los suyos una posición desahogada y un futuro honorable. El afán del Cid por el cumplimiento de estos dos objetivos vertebra el entramado del relato y confiere sentido a las acciones y diálogos que va desgranado el juglar.

SOBRE SOY LEYENDA, DE RICHARD MATHESON

SOBRE SOY LEYENDA,

DE RICHARD MATHESON

Una de las grandes virtudes de esta novela es su sencillez: aunque el argumento pueda parecernos complicado e increíble, está contado de forma directa, sin apenas florituras literarias. Esa característica permite que se lea con rapidez y que nos atrape desde la primera página.

Por otra parte, es evidente que la gran baza del libro se encuentra justamente en su trama: la historia del último hombre sobre la Tierra que sobrevive en un planeta poblado por seres infernales. Estos seres han sido infectados por una plaga cuyos síntomas les hacen parecer como vampiros. Ese hombre, Robert Neville, se debate entre una existencia ordenada en la que a menudo recuerda a su familia muerta mientras combate a los vampiros y una vida entregada al alcohol y a la desidia, para tratar de olvidar a sus seres queridos y a los que pueblan ese devastado mundo. Dicho así resulta un argumento casi ridículo, pero el autor consigue que nos metamos en la piel del personaje, nos identifiquemos con su sufrimiento e incluso entendamos que, poco a poco, ha perdido la sensibilidad de todo ser humano, pues se dedica a matar para sobrevivir.

La vida aislada ha hecho de Neville un hombre a ratos metódico y a ratos descuidado. Vive inmerso en el recuerdo de Virginia, su esposa, de su hija Kathy y de la gente que conocía en su ciudad, Los Ángeles. En esa soledad ha sabido sobrevivir e incluso se propone hallar respuestas al enigma de qué causó la enfermedad (la guerra bacteriológica de 1975) y cómo se transmite. Vive en su casa, trabaja de día, se defiende durante la noche. El autor consigue que experimentemos el miedo y la emoción ante las acometidas nocturnas de los vampiros. Y todo eso lo logra con pocos recursos narrativos: ese grito insistente de ‘¡Sal, Neville!’, pronunciado por su vecino, Ben Cortman, se vuelve inquietante, aunque al final, cuando describe la muerte de Cortman a manos de los asesinos de la nueva y violenta sociedad, casi sentimos lástima por él, como la siente el propio Robert Neville.

Dos episodios trastornan la “monótona y rutinaria” vida de Neville: el primero es la aparición del perro vagabundo y herido, cuya confianza trata de ganarse, para luego padecer una nueva frustración; el segundo es el descubrimiento de una mujer, Ruth, de la que al principio desconfía, por si estaba infectada, para confiar luego y, al fin, llevarse una nueva decepción. Ella es una espía, pero se enamoran y en una carta que le deja antes de marcharse le informa del surgimiento de la nueva sociedad y en la cual Neville ya no tiene cabida, porque se ha convertido en un ser mítico, aún más legendario que los propios vampiros vivientes. Al final, cuando estos le capturan para ejecutarlo, Ruth le habla de nuevo, y después de darse cuenta de la situación, acepta suicidarse. Por eso, su último pensamiento antes de morir es paradójico y trágico a la vez: “Soy leyenda”. En un mundo donde los seres humanos han dejado de existir en sociedad, cercado por los nuevos y terribles seres que habitan la Tierra, el último hombre vivo no puede ser para ellos más que una leyenda.

La novela toca temas tan interesantes como la soledad; la conducta del ser humano en una situación límite; la vida en un medio hostil; la deshumanización; las relaciones entre el yo y los otros, cuando el yo se ha vuelto un extraño para los otros y es discriminado por ser diferente (lo que, extrapolado, refleja el tema del racismo); la sensación de miedo, angustia, vacío, incomunicación… Todo eso y mucho más se halla presente en las perturbadoras páginas de Soy leyenda, de Richard Matheson, y su lectura, con ser desasosegante y pesimista, consigue interesarnos de principio a fin, porque no es un mero relato de ciencia-ficción, sino que, con el pretexto de su delirante trama, nos pone frente a problemas psicológicos, sociales y culturales de hondo calado. La lectura se disfruta mucho en ese nivel superficial de la historia, pero también en el nivel profundo, en el que el lector reflexiona sobre esos y otros temas, muchos de los cuales siguen estando de actualidad en el incomunicado mundo en que vivimos.

Agradezco a Enrique Mañero que me haya recomendado la lectura de esta novela. Siento no poder asistir a vuestras charlas sobre libros, pero ésta es una forma de contaros mis impresiones, por lo que os agradezco mucho que las atendáis y lamento no poder compartir las vuestras.

Un saludo, con todo mi afecto.

Francisco Javier Capitán Gómez